

De la redacción
El Buen Tono
Ryan Wedding, exatleta olímpico canadiense, es señalado por autoridades estadounidenses como uno de los principales operadores del crimen organizado en Norteamérica y como el presunto autor intelectual del asesinato de un informante del Buró Federal de Investigaciones (FBI).
De acuerdo con información difundida por la cadena pública canadiense CBC, Wedding, de 44 años, habría contratado a un grupo armado colombiano vinculado históricamente a estructuras creadas por Oficina de Envigado para ejecutar a Jonathan Acevedo García, un canadiense de origen colombiano que colaboraba con las autoridades de Estados Unidos.
Acevedo trabajó anteriormente para Wedding organizando el transporte de droga en Norteamérica. Sin embargo, en 2024 comenzó a cooperar con el Federal Bureau of Investigation y aceptó testificar en su contra.
Según documentos judiciales citados por la televisora canadiense, Wedding habría ofrecido hasta cinco millones de dólares por el asesinato tras enterarse de que Acevedo colaboraba con las autoridades. El 31 de enero de 2025, días antes del inicio del juicio contra la organización, el informante fue asesinado a balazos en Medellín mientras se encontraba en un restaurante.
Las investigaciones también señalan que el grupo criminal vigiló de cerca a la víctima, a su esposa y a otra mujer identificada como J.R. Además, se indica que Wedding intentó intervenir el teléfono de Acevedo mediante el uso de software espía, por el cual habría pagado 18 mil 500 dólares.
Wedding fue detenido en México en enero pasado y enfrenta cargos en Estados Unidos. Las autoridades lo describen como una figura clave del crimen organizado en el continente, comparándolo con personajes históricos como Pablo Escobar y Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Nacido en Canadá en una familia de esquiadores, Wedding representó a su país en los Juegos Olímpicos de Salt Lake City en la disciplina de snowboard. Tras su paso por el deporte olímpico, incursionó primero en el tráfico de cannabis y posteriormente en el comercio de cocaína, estableciendo vínculos con estructuras del crimen organizado en México.
El caso ha generado fuerte impacto tanto en Canadá como en Estados Unidos, al revelar el alcance internacional de la organización y la presunta capacidad de operar desde distintos países para silenciar a testigos clave.
