

Adriana Estrada
El Buen Tono
Río Blanco.- La falta de protocolos preventivos y la pasividad de las autoridades sanitarias quedaron en evidencia tras el sacrificio de un gato doméstico que presentaba una avanzada infestación provocada por el gusano barrenador.
A pesar de que el caso se atendió en la clínica pública de este municipio, ciudadanos denunciaron que la Jurisdicción Sanitaria se limita únicamente a contabilizar los incidentes, sin implementar medidas concretas para frenar la propagación de la plaga.
El médico veterinario que se encargó de la atención en la clínica, mostró a los propietarios la gravedad de la situación, del área expuesta le extrajeron más de 30 gusanos.
“Fue difícil la decisión, pero existían muy pocas probabilidades de que sobreviviera”, relataron activistas.
Los afectados cuestionaron el papel de la Jurisdicción Sanitaria Número 7, debido a que su única función es el conteo de víctimas sin generar acciones de prevención.
“Ignoro para qué quieren llevar el conteo de los animales infestados, si nada hacen para prevenir la propagación.Ahora entiendo por qué esto salió de control”, expresó una de las personas involucradas en el problema.
Refirieron que diariamente se dan a conocer nuevos casos de animales infestados, y ni porque están aumentando, las autoridades hacen algo para detener la propagación.
Aunque dijeron que la clínica de Río Blanco, donde se llevó al gato, es pública y sólo se pide cuota voluntaria, la realidad es que las autoridades son omisas, lo que también es corrupción, para apoyar a los dueños, por lo que ven innecesario avisarles de los infectados.
