

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- En el marco de la Semana Santa 2026, la Diócesis de Orizaba llevó a cabo una procesión solemne desde la rectoría de San Antonio de Padua hacia la Catedral de San Miguel Arcángel, como parte de la tradicional recepción de los Santos Óleos, uno de los momentos más significativos del calendario litúrgico católico.
La jornada religiosa estuvo encabezada por el obispo Eduardo Cervantes Merino y reunió a fieles, sacerdotes y familias, quienes participaron en este acto que simboliza la unidad diocesana. La recepción de los Santos Óleos y la Misa Crismal forman parte de las celebraciones centrales de la Semana Santa, ya que en ellas se consagran los aceites sagrados que serán utilizados en los sacramentos a lo largo del año.
Posteriormente, en el interior de la Catedral de San Miguel Arcángel, se celebró la Misa de Unción de los Enfermos, una liturgia distinta a la Crismal, enfocada en brindar consuelo espiritual a personas con enfermedades graves o en edad avanzada.
De acuerdo con la tradición católica basada en el pasaje bíblico de Santiago 5:14-15, esta unción no sólo busca la recuperación física, sino también la sanación espiritual, preparando a los fieles para vivir con esperanza el misterio pascual. La celebración permitió a los asistentes fortalecer su fe en un momento litúrgico de profunda reflexión.
Estas actividades, realizadas el 1 de abril, consolidan el sentido de comunión dentro de la diócesis, al reunir a la comunidad en torno a ritos que, además de su simbolismo, reafirman la misericordia divina y el acompañamiento de la Iglesia en momentos de vulnerabilidad.
