

De la Redacción
El Buen Tono
CÓRDOBA.- La administración de Manuel Alonso Cerezo ha demostrado que su verdadera capacidad operativa reside en la caja registradora y no en la gestión administrativa. Bajo un esquema que prioriza la recaudación sobre la regularización, el ayuntamiento exhibe una precisión quirúrgica para cobrar impuestos, recargos y multas, al mismo tiempo que admite no tener un padrón real de los locatarios a los que les exige el pago.
El discurso oficial menciona la ejecución de censos y reuniones para “poner orden” como una tarea pendiente. No obstante, los datos de la Tesorería Municipal de enero a marzo de 2026 muestran que para el dinero no hay esperas: el Mercado Revolución ya aportó $569,976.59 y el Mercado La Garza $69,640.57. La autoridad municipal sabe cuánto dinero recibe por cada metro cuadrado, pero reconoce que todavía está “conociendo la situación de los locatarios”.
