

Adriana Estrada
El Buen Tono
Río Blanco.- Por la saturación del área de Urgencias del Hospital del IMSS Bienestar, la vida de un recién nacido y de su madre estuvo en peligro, la mujer se vio obligada a dar a luz en la parte trasera de una camioneta estacionada afuera del nosocomio, en condiciones que testigos calificaron como deplorables y de alto riesgo sanitario.
Añadieron que la paciente llegó con trabajo de parto avanzado, pero la falta de camillas y la alta ocupación en el lugar impidieron su ingreso inmediato, por lo que el alumbramiento se consumó sin las mínimas medidas de esterilidad que exige un parto.
Quienes presenciaron la escena, relataron su impotencia al ver a la madre forcejeando con el dolor mientras el bebé nacía en un espacio abierto, expuesto al polvo y a las inclemencias del tiempo.
“Es una vergüenza que en la actualidad una mujer tenga que parir básicamente en la calle, porque el hospital está lleno. Es posible que carezcan de un protocolo para emergencias obstétricas”, denunció un testigo.
Acusaron que cuando algunos ciudadanos comenzaron a grabar con sus teléfonos móviles lo que sucedía para documentarlo como una negligencia, elementos de seguridad del hospital, en lugar de auxiliar a la madre en el exterior, se abocaron a impedir la videograbación, les exigieron que eliminaran el material.
Tras el nacimiento, ambos fueron estabilizados en el lugar y posteriormente ingresados al hospital para recibir atención especializada.
Sin embargo, manifestaron que el hecho de que el equipo de salud haya tenido que sortear la burocracia y la saturación para actuar a tiempo dejó claro que la intervención fue un acto de voluntad humana, nunca el resultado de un sistema funcional. Mientras tanto, el recién nacido, que llegó al mundo en la batea de una camioneta y la mirada atónita de los transeúntes, se convirtió en el símbolo del abandono.
