DE LA REDACCIÓN
EL BUEN TONO
CORDOBA.- Cuando la tragedia cae en una familia, lo menos que quieres es hacer campañas electorales, ni buscar cargos ante el dolor de la pérdida de un ser querido, como el caso de Zenyazen Roberto Escobar García, quien fue asesinado en el vehículo negro de lujo, propiedad de su hija Sidny Darian Escobar López, en la autopista Xalapa-Veracruz, donde el diputado federal de Morena y coordinador de la bancada de legisladores veracruzanos, fue encontrado ejecutado a los 42 años, el 4 de septiembre de 2026. Su cuerpo fue localizado dentro de su vehículo de lujo estacionado en el acotamiento de la carretera federal Veracruz-Xalapa, a la altura de la comunidad La Gloria, en el municipio de Puente Nacional, según el parte informativo oficial.
Desde el asesinato de “Zen” como lo llamaban sus más allegados, la viuda y magistrada Liliana López Coronado se mostraba callada, sin llorar y esto motivó a muchas suspicacias, ya que su plan político se veía atrasado, al pretender que su hija Sidny Darian busque la candidatura de Morena a la diputación local. Sidny Darian busca el fuero por los negocios que heredó de su papá, como el relleno sanitario en Nogales, conocido como “Los Colorines”.
Y mientras amigos y familiares siguen llorando y lamentando el asesinato de Zenyazen Escobar, su viuda Liliana López Coronado, apurada y dejando su luto a un lado, orquesta una estrategia para incrustar como candidatos a su hija Sidny Darian. La misma Liliana López presiona a la gobernadora para que ante la tragedia y muerte de su esposo, exigir que se merece las dos diputaciones por el Distrito Córdoba, bajo un presunto daño colateral.
Lo vergonzoso, que las escoltas asignadas para la protección de Zenyazen Escobar, ahora protegen a la hija de nombre Sidny Darian Escobar López y los guardaespaldas dependen de la Secretaría de Seguridad Pública. Además, apoyan en la campaña adelantada y proselitismo que hace Sidny Darian Escobar, por órdenes su madre.
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