

Agencias
EU.- La aplicación móvil de ChatGPT registró un aumento del 295% en su tasa de desinstalaciones en Estados Unidos el pasado 28 de febrero, luego de que se confirmara un acuerdo entre OpenAI y el Departamento de Defensa de Estados Unidos para sustituir modelos de Anthropic en determinados proyectos oficiales.
De acuerdo con datos de la consultora Sensor Tower, la tasa diaria habitual de desinstalaciones ronda el 9%, pero ese sábado se disparó de forma inusual. Además, las reseñas de una estrella aumentaron un 775% y las de cinco estrellas cayeron 50%, reflejando una ola de inconformidad entre usuarios. En redes sociales surgió la campaña “Cancel ChatGPT”, en la que se cuestionó el alcance ético del acuerdo con el Pentágono.
La controversia se intensificó luego de que trascendiera que el Departamento de Defensa buscaba reemplazar los modelos Claude de Anthropic, empresa que había establecido límites explícitos para evitar el uso de su tecnología en vigilancia masiva o armas autónomas. Según reportes, Anthropic se habría negado a flexibilizar esas restricciones, tras lo cual OpenAI confirmó su participación en el proyecto.
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, señaló que el acuerdo incluye enmiendas para delimitar el uso de la tecnología, particularmente en temas de vigilancia, aunque no detalló restricciones específicas relacionadas con armamento autónomo. Sin embargo, la reacción negativa impactó el mercado: la firma Appfigures reportó que, por primera vez en Estados Unidos, las descargas de Claude superaron a las de ChatGPT ese mismo día.
Analistas consideran que el episodio evidencia la creciente tensión entre el desarrollo de inteligencia artificial, su aplicación en entornos gubernamentales y las expectativas éticas de los usuarios, en un contexto donde la competencia entre empresas tecnológicas también redefine la percepción pública sobre el uso responsable de estas herramientas.
