

De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba.- Mientras los discursos oficiales presumen coordinación regional en materia de protección civil, la realidad para Bomberos Metropolitanos Nogales–Río Blanco es distinta: operan con una sola unidad funcional, vehículos obsoletos y un financiamiento que depende, en gran medida, de la solidaridad ciudadana.
El presidente del Patronato, Gustavo Carrasco Monroy, reconoció que ha iniciado acercamientos con alcaldes de la región no para anunciar logros, sino para recordarles una realidad incómoda: la corporación atiende emergencias en varios municipios sin contar con respaldo institucional suficiente.
Actualmente, Bomberos Metropolitanos brindan servicio en Acultzingo, Maltrata, Ciudad Mendoza, Nogales y Río Blanco, una cobertura amplia que contrasta con sus limitados recursos humanos y materiales. Apenas 20 elementos sostienen la operación diaria, con gastos mensuales que oscilan entre 30 mil y 40 mil pesos.
A esta precariedad se suma el grave deterioro del parque vehicular. De las tres unidades con las que cuentan sólo una está en condiciones de operar; las otras dos permanecen en reparación. Todas superan los 30 años de antigüedad, lo que incrementa el riesgo de fallas mecánicas durante los servicios.
