

Juan López
El Buen Tono
Córdoba.- La administración de Manuel Alonso Cerezo ejecutó una depuración laboral selectiva en el ayuntamiento: trabajadores con experiencia son removidos para dar entrada a perfiles vinculados al propio Alonso Cerezo y al grupo de Luis Abella Alvarado.
Las bajas se han registrado en Obras Públicas, Cultura, Bibliotecas, Servicios Municipales y el DIF. De acuerdo con testimonios internos, Carolina Mendívil de Alonso ha tenido injerencia directa en la definición de los movimientos, consolidando un esquema de control político al interior del gobierno municipal.
A quienes salen, los sustituyen personas cercanas que incluso ya han sido dadas de alta en la nómina municipal, sin que medie trayectoria o perfil comprobable. No hay reducción del gasto: hay reacomodo de posiciones para fortalecer un bloque de poder.
En paralelo, se mantienen perfiles cuestionados como Jorge López Tress en el área deportiva, sin resultados públicos, lo que refuerza la percepción de que el problema no es presupuestal, sino de uso discrecional de los recursos.
También fueron removidos Julio Colina en Cultura y María Antonia Jiménez en bibliotecas y SIPINNA, confirmando una lógica de sustitución que desplaza experiencia por lealtad.
A esto se suma el caso de Manuel Alonso Mendívil, hijo del alcalde, quien sin cargo formal mantiene presencia operativa y acceso a recursos institucionales, en un contexto donde otros trabajadores son despedidos.
Los hechos confirman que el ayuntamiento opera bajo un esquema de control interno, alineación y reparto de espacios.
En este contexto, este mismo día se registró una maniobra dirigida contra el director editorial de este medio, lo que se interpreta como un intento de contener y presionar la cobertura informativa.
