

Redacción EBT
CIUDAD DE MÉXICO.- La reciente solicitud de donaciones del expresidente Andrés Manuel López Obrador para apoyar a Cuba reavivó la polémica por lo que diversos sectores consideran una contradicción directa con su postura durante el sexenio, cuando criticó y debilitó a asociaciones civiles que ayudaban a niñas y niños con cáncer.
Durante su administración, el exmandatario eliminó apoyos a organizaciones que financiaban tratamientos, medicamentos y acompañamiento a menores con enfermedades graves, bajo el argumento de combatir la corrupción y evitar intermediarios. En ese contexto, varias asociaciones denunciaron que fueron desacreditadas y marginadas, pese a atender a pacientes en situaciones críticas.
Ahora, López Obrador promueve una colecta a través de una asociación civil para enviar recursos a Cuba, lo que ha generado indignación entre familias y críticos, quienes cuestionan por qué ese modelo sí es válido cuando se trata de apoyo internacional, pero fue rechazado cuando se trataba de atender a niños mexicanos con cáncer.
La polémica se intensifica ante la percepción de un doble discurso: mientras antes se señalaba a las asociaciones como innecesarias o corruptas, hoy se recurre a ellas como mecanismo de recaudación.
Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum defendió la iniciativa como un acto solidario, el debate público se centra en la incongruencia y en el impacto que tuvieron las decisiones pasadas en miles de familias que dependían de ese apoyo.
