Agencias
– Qué mejor que invertir esos recursos en papel higiénico, tapas para los inodoros y mejores condiciones para las escuelas públicas, en lugar de gastar millones en medallas para maestros.
Además, muchos cuestionan que se destinen cantidades tan elevadas a estos reconocimientos cuando existen carencias básicas en los planteles educativos y, en algunos casos, los beneficiarios ya ni siquiera se encuentran frente a grupo impartiendo clases.
Ciudad de México.- La Secretaría de Educación Pública (SEP) destinará más de mil millones de pesos para la adquisición de medallas de oro y plata que serán entregadas a más de 13 mil docentes como parte del Premio Nacional de Antigüedad en el Servicio Público, reconocimiento que se otorga a maestros por sus años de servicio en el sistema educativo nacional.
De acuerdo con información difundida a nivel nacional, el monto destinado para la compra de las preseas supera incluso el presupuesto anual asignado a la Subsecretaría de Educación Superior y rebasa los recursos ejercidos en decenas de contratos realizados por otras dependencias federales. La inversión ha generado cuestionamientos debido a la magnitud del gasto público destinado a este programa de reconocimientos.
Las medallas serán entregadas a docentes que han cumplido 30, 40 o más años de servicio, como parte de las acciones de reconocimiento a su trayectoria y aportación a la educación en México. La SEP sostiene que este premio busca destacar el compromiso y la labor de miles de maestros que han dedicado gran parte de su vida profesional a la formación de estudiantes.
Sin embargo, especialistas y sectores de la opinión pública han puesto sobre la mesa el debate sobre la pertinencia de destinar una cantidad tan elevada de recursos a la adquisición de medallas, en un contexto donde persisten necesidades en infraestructura educativa, equipamiento escolar y capacitación docente.
La erogación ocurre en momentos en que el gobierno federal mantiene diversos programas de apoyo al sector educativo, por lo que el gasto destinado a las preseas ha llamado la atención por su tamaño y por el impacto que podría tener en las finanzas públicas. Mientras tanto, la SEP continúa con los preparativos para la entrega de los reconocimientos a miles de docentes en todo el país.
