AGENCIA
Culiacán, Sin.- La violencia volvió a cobrar víctimas menores de edad en Sinaloa. En menos de 24 horas, dos adolescentes de 14 años fueron asesinados en hechos distintos registrados en los municipios de Culiacán y Escuinapa, en medio de una persistente ola de violencia que continúa afectando a diversas regiones de la entidad.
El primer caso fue reportado al mediodía del domingo en una comunidad rural perteneciente a la sindicatura de Costa Rica, al sur de Culiacán, donde autoridades localizaron el cuerpo sin vida de un adolescente identificado como Oliver, de 14 años de edad, al interior de una vivienda abandonada.
De acuerdo con los reportes, la víctima fue encontrada decapitada, por lo que elementos de seguridad acordonaron el área mientras personal de la Fiscalía General del Estado realizó las diligencias correspondientes e inició las investigaciones para esclarecer el crimen.
Horas después, durante los primeros minutos del lunes, una segunda tragedia golpeó a una familia en el municipio de Escuinapa. Una adolescente identificada como Grecia, también de 14 años, perdió la vida tras quedar atrapada en medio de un ataque armado.
Según los primeros informes, la menor era trasladada para recibir atención médica cuando el vehículo en el que viajaba junto con familiares quedó en medio de un enfrentamiento entre grupos rivales.
Durante la agresión, Ramiro, de 40 años y tío de la menor, murió a consecuencia de los disparos, mientras que una mujer identificada como Yésica resultó herida y fue trasladada a un hospital para recibir atención médica.
Los dos homicidios ocurren mientras autoridades federales destacan una reducción en los índices nacionales de homicidio doloso. Sin embargo, en Sinaloa continúan registrándose hechos violentos de alto impacto que afectan incluso a menores de edad.
De acuerdo con cifras de la Fiscalía General del Estado, durante los primeros cinco meses del año se han contabilizado al menos 510 homicidios dolosos en la entidad, entre ellos por lo menos 11 víctimas menores de edad.
Las autoridades ministeriales mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer ambos casos y dar con los responsables de los hechos que nuevamente colocan a la violencia contra menores en el centro de la preocupación social en Sinaloa.
