

AGENCIA
Nacional.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que Veracruz es uno de los estados considerados dentro de los proyectos a futuro para el regreso del tren de pasajeros, aunque aclaró que por el momento no existe una decisión definitiva ni fecha establecida para su reactivación.
Durante su conferencia del jueves 22 de enero, la mandataria explicó que el proyecto ferroviario que conectaría Veracruz con Puebla y la Ciudad de México se encuentra en fase de análisis, debido a la complejidad técnica que implica habilitar vías actualmente destinadas a otros usos. Por ello, descartó que el tren de pasajeros pueda operar en 2026.
Sheinbaum señaló que antes de avanzar es necesario revisar a fondo la viabilidad del proyecto, las condiciones de la infraestructura existente y los costos que implicaría su rehabilitación, ya que se trata de corredores estratégicos con alto tránsito de carga.
El anuncio reavivó el interés ciudadano sobre el histórico ferrocarril que durante décadas conectó al puerto de Veracruz con el centro del país. El proyecto ferroviario se remonta a 1837, cuando el gobierno mexicano otorgó la primera concesión para construir una línea entre Veracruz y la capital. Sin embargo, diversos conflictos políticos y financieros impidieron su consolidación durante varios años.

Fue hasta mediados del siglo XIX cuando comenzaron los avances más significativos. En 1850 entró en operación un primer tramo entre Veracruz y El Molino, y posteriormente, con la participación de capital extranjero y el respaldo del gobierno federal, se logró extender la vía hacia el centro del país. La obra enfrentó grandes desafíos técnicos debido a la orografía, especialmente en el ascenso hacia el Altiplano.
El 1 de enero de 1873 se realizó el primer viaje oficial entre la Ciudad de México y el puerto de Veracruz, en una ceremonia encabezada por el presidente Sebastián Lerdo de Tejada. La ruta cubría 425 kilómetros y contaba con 28 locomotoras y más de 370 vagones para carga y pasajeros, convirtiéndose en una de las obras de ingeniería más importantes del siglo XIX en México.
Durante su auge, el ferrocarril impulsó el comercio, la movilidad y el desarrollo económico del país. Las estaciones también se distinguieron por su valor arquitectónico, como la terminal de Buenavista en la Ciudad de México y la estación del puerto de Veracruz, considerada una de las primeras edificaciones modernas de la región.
Aunque el proyecto ferroviario de pasajeros aún no tiene fecha de arranque, el gobierno federal mantiene el análisis abierto como parte de una estrategia de largo plazo para recuperar el transporte ferroviario de pasajeros y fortalecer la conectividad entre regiones clave del país.
