

AGENCIA
Nacional.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que quedó descartada cualquier intervención militar de Estados Unidos en territorio mexicano para combatir a los cárteles del narcotráfico, luego de la llamada telefónica que sostuvo con su homólogo estadounidense, Donald Trump.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria confirmó que el tema fue planteado por el presidente de Estados Unidos, quien insistió en ofrecer apoyo de las Fuerzas Armadas de su país para enfrentar a los grupos criminales. No obstante, Sheinbaum fue tajante al señalar que esa opción no está contemplada por el gobierno mexicano.
“Más bien fue en el tono de ‘si ustedes quieren que los ayudemos a más, con nuestras fuerzas, en México’. Le dije: ‘bueno, eso no’. Ya se lo he comentado varias veces que eso no está sobre la mesa, pero seguimos colaborando en el marco de nuestras soberanías”, explicó.
Cuestionada de manera directa sobre si una acción militar estadounidense había quedado descartada, la presidenta respondió de forma breve y contundente: “Sí”.
Sheinbaum subrayó que la cooperación bilateral continuará, pero siempre bajo el principio de respeto a la soberanía de ambas naciones, sin aceptar presencia militar extranjera en el país.
Respecto a la situación en Venezuela, la presidenta detalló que durante la llamada -la número 15 que sostiene con Trump- le reiteró la postura histórica de México en contra de cualquier intervención militar. Señaló que su posición se sustenta en la Constitución mexicana, argumento que, dijo, fue comprendido por el mandatario estadounidense.
“Me preguntó cuál era nuestra posición respecto a Venezuela, le dije que es la posición pública; que nosotros tenemos una Constitución, que estamos en contra de las intervenciones militares. Incluso dijo: ‘bueno, entiendo que esa es su Constitución’”, relató.
En el mismo encuentro con medios, Sheinbaum afirmó que en su relación con Donald Trump seguirá aplicando la estrategia Kalimán de “serenidad y paciencia”, y descartó cualquier confrontación directa con el presidente de Estados Unidos.
Aseguró que su gobierno privilegiará una relación estable y funcional, al considerar que es lo que más conviene al país. En ese contexto, acusó que sectores de la oposición han viajado a Estados Unidos para hablar mal del gobierno mexicano y que incluso esperaban un choque entre ambos mandatarios.
“Les hubiera gustado que la conversación saliera mal, que me peleara con él, pero se van a quedar con las ganas porque no nos vamos a pelear”, afirmó.
La presidenta también reiteró que México está dispuesto a fungir como intermediario para facilitar un eventual diálogo entre Estados Unidos y Cuba, aunque aclaró que ese tema no fue abordado en la llamada con Trump y que cualquier mediación debe contar con el consentimiento de ambas partes.
Finalmente, Sheinbaum expresó su confianza en que la revisión del T-MEC se desarrollará de manera positiva durante este año, pese a las tensiones que puedan surgir. No obstante, advirtió que su gobierno no descarta convocar a movilizaciones si la situación lo amerita, aunque dejó claro que la prioridad seguirá siendo el diálogo.
“Si es necesario llamar a una movilización, lo vamos a hacer, pero buscamos siempre un diálogo que nos permita avanzar”, concluyó.
