

Agencias
Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que los recientes despidos de 1,900 trabajadores en la planta de General Motors (GM) en Coahuila se derivan de ajustes en la política de incentivos para la industria automotriz de Estados Unidos, especialmente en el sector de vehículos eléctricos. Durante una conferencia, la mandataria detalló que estos cambios obligan a la empresa a replantear su estrategia de producción en México y a redirigir inversiones hacia el sector energético.
Sheinbaum subrayó que, a pesar de la reestructuración, GM garantizó una inversión de 1,000 millones de dólares para México, aunque esta está condicionada a las modificaciones de los incentivos norteamericanos. “Estados Unidos, con el presidente Biden, dio incentivos muy importantes para la producción de vehículos eléctricos, principalmente relacionados con el cambio climático”, señaló la presidenta. Al retirarse estos estímulos, GM debe cambiar la orientación de su producción, afectando tanto las exportaciones hacia Estados Unidos como el suministro para el mercado interno.
La mandataria también hizo referencia a la situación energética en Coahuila, destacando la diversificación en la compra de carbón por parte de la CFE para la planta de Petacalco, con el fin de fortalecer la estabilidad local. Sobre AMSA, empresa clave para la región de Monclova, Sheinbaum indicó que la resolución de su subasta está prevista para febrero, decisión que impactará de manera significativa en la economía local y los trabajadores de la planta.
En conclusión, los despidos en GM reflejan la dependencia de la industria automotriz mexicana respecto a las políticas de incentivos de Estados Unidos, mientras que las acciones en el sector energético buscan amortiguar los efectos económicos en Coahuila y garantizar la continuidad de la producción industrial en la región.
