

Una reunión vecinal “adulterada” con personal municipal y la ausencia crónica de sanciones ambientales dibujan un panorama de omisión institucional que afecta a cientos de familias.
Alejandro Aguilar
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- Lo que las autoridades municipales presentaron como un foro de diálogo para atender la emergencia sanitaria en los alrededores del Centro de Transferencia de Residuos de la Colonia Paraíso fue, en realidad, un montaje cuidadosamente orquestado.
La crisis ambiental en los alrededores del Centro de Transferencia de la Colonia Paraíso no es un problema reciente, sino un padecimiento crónico que se ha agravado durante al menos las dos últimas administraciones municipales.
Un sondeo entre los vecinos revela un panorama desolador: los olores insoportables, especialmente en épocas de calor, se han vuelto una constante, junto con el temor latente a enfermedades gastrointestinales, respiratorias y el alto riesgo de proliferación del dengue debido a la acumulación de residuos y líquidos; esto se suma la basura continua que esparcen los propios camiones recolectores en su trayecto, ensuciando calles y banquetas.
Los residentes coinciden en que sus reclamos han sido sistemáticamente ignorados, transformando la zona en un símbolo del abandono institucional y la afectación a la salud pública.
