

Agencias
EU.- En una operación sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial, un submarino de Estados Unidos hundió a la fragata iraní Iris Dena en aguas internacionales del Océano Índico, frente a las costas de Sri Lanka. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, presentó un video del ataque durante una conferencia en el Pentágono, donde confirmó que la nave fue alcanzada por un torpedo mientras navegaba a unos 74 kilómetros del puerto de Galle. Según sus declaraciones, el buque iraní “creía estar a salvo en aguas internacionales”, pero fue destruido en lo que calificó como una “muerte silenciosa”.
El video, difundido por el Departamento de Defensa, muestra imágenes captadas desde la mira telescópica del submarino. En la grabación de 20 segundos se observa que la fragata ya presentaba indicios de incendio antes del impacto. Tras el contacto del torpedo con el casco, se produce una potente explosión que eleva la embarcación y la envuelve en fuego, humo y escombros, hasta su hundimiento.
La IRIS Dena, perteneciente a la clase Moudge, era una de las principales fragatas de fabricación iraní. Con una eslora de 94 metros y un desplazamiento de entre 1.300 y 1.500 toneladas, contaba con plataforma para helicópteros y un sistema de propulsión compuesto por cuatro motores Bonyan 4 de producción nacional, que generaban en conjunto 20.000 caballos de fuerza. Además, disponía de propulsión transversal en proa para mejorar su maniobrabilidad.
El ataque se produjo en una zona marítima bajo responsabilidad de búsqueda y rescate de Sri Lanka. El ministro de Exteriores srilanqués, Vijitha Herath, informó ante el Parlamento que la fragata transportaba al menos 180 tripulantes al momento de emitir la señal de socorro. Tras el hundimiento, la Marina de Sri Lanka desplegó dos embarcaciones y un avión para participar en las labores de rescate.
De acuerdo con reportes oficiales, al menos 35 marinos iraníes fueron rescatados y trasladados al Hospital Universitario Karapitiya, en la ciudad de Galle. Se confirmó que 30 resultaron heridos y más de un centenar permanecen desaparecidos. Equipos de emergencia continúan la búsqueda de sobrevivientes y la recuperación de cuerpos en la zona del siniestro.
El hundimiento del Iris Dena marca el primer caso en más de siete décadas en que un torpedo estadounidense destruye un buque enemigo, lo que representa un punto de inflexión en las actuales hostilidades y eleva la tensión geopolítica en el Océano Índico. Autoridades estadounidenses aseguraron que mantienen ventaja operativa y anticiparon el uso de armamento de precisión en el desarrollo del conflicto.
