A una semana de los devastadores terremotos registrados el pasado 24 de junio en Venezuela, las cifras de víctimas continúan en aumento, mientras el país enfrenta una de sus peores emergencias humanitarias recientes.
De acuerdo con reportes preliminares de autoridades y equipos de rescate, el saldo ha ascendido a 2 mil 295 personas fallecidas, además de más de 11 mil heridos y 12 mil 841 damnificados en distintas regiones afectadas por el doble sismo.
Las labores de búsqueda y rescate no se detienen. Brigadas nacionales e internacionales continúan trabajando entre los escombros en zonas severamente dañadas como Catia La Mar, en el estado La Guaira, donde la destrucción de viviendas e infraestructura ha complicado las tareas de auxilio y aumenta la incertidumbre sobre posibles personas atrapadas.
Equipos de emergencia provenientes de distintos países, entre ellos rescatistas de Vietnam, se han sumado a las labores en medio de un escenario marcado por el colapso de edificios, cortes de servicios básicos y comunidades enteras desplazadas.
Mientras tanto, las autoridades mantienen los operativos de atención a damnificados, habilitando refugios temporales y centros de ayuda humanitaria, aunque la magnitud del desastre sigue desbordando la capacidad de respuesta.
La tragedia mantiene en alerta a toda la región, mientras continúan las tareas de búsqueda con la esperanza de encontrar sobrevivientes entre los restos de la devastación.
