

AGENCIA
Bahréin.– En medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica reivindicó el ataque contra un centro de computación en la nube de Amazon ubicado en Bahréin, el cual, según afirmaron, fue “destruido” como parte de una acción contra lo que calificaron como “tecnología de espionaje”.
El anuncio se produce tras una serie de amenazas lanzadas por autoridades iraníes contra empresas estadounidenses, entre ellas Apple, Google y Microsoft, a las que acusan de participar en supuestas operaciones vinculadas a inteligencia y ataques contra su país.
En un comunicado, la Guardia Revolucionaria calificó el ataque como “una primera advertencia práctica” y advirtió que continuará con acciones más severas si no cesan lo que denomina “operaciones terroristas”, responsabilizando directamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El grupo también amenazó con atacar instalaciones de otras compañías como Meta, Boeing y Tesla, además de otras firmas en la región, señalándolas como objetivos legítimos.
Las autoridades iraníes sostienen que estas empresas forman parte de sistemas tecnológicos utilizados para el diseño y seguimiento de objetivos en operaciones militares, acusación que no ha sido confirmada de manera independiente.
Como parte de las advertencias, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica instó a trabajadores de dichas compañías a abandonar sus centros laborales y pidió a la población civil alejarse al menos un kilómetro de las instalaciones para resguardarse.
Este nuevo episodio ocurre en el contexto de la guerra iniciada a finales de febrero entre Estados Unidos, Israel e Irán, conflicto que ha dejado más de 2 mil muertos en territorio iraní, incluyendo altos mandos políticos y militares.
La situación incrementa el riesgo de ataques contra infraestructura civil y corporativa en la región, elevando la preocupación internacional por una posible expansión del conflicto.
