

Amatlán.- Ante el aumento de las temperaturas y del periodo vacacional, los balnearios ubicados a lo largo del río Atoyac se presentan como una opción accesible para quienes buscan aliviar el calor y convivir con la naturaleza. Diversos tramos a lo largo del río han sido habilitados como espacios recreativos atrayendo a familias que desean disfrutar de un día de esparcimiento.
En las inmediaciones del río, tanto propietarios de los balnearios como colectivos ambientalistas han instalado carteles visibles dirigidos a los visitantes. La principal petición es que cada persona se lleve consigo la basura que genere durante su estancia, desde envolturas de alimentos hasta botellas de plástico. Esta medida busca frenar el acumulamiento de desechos sólidos que, en temporadas anteriores, terminó por degradar la calidad del agua y el entorno ribereño, afectando tanto la salud humana como la fauna local.
Además de las recomendaciones ecológicas, los avisos incluyen una serie de indicaciones para prevenir accidentes dentro del agua. Entre las más repetidas se encuentra la de no sumergirse después de haber consumido alimentos pesados o bebidas alcohólicas, una práctica común en ambientes festivos que puede derivar en mareos, calambres o incluso ahogamientos por reflejos disminuidos. Las corrientes del Atoyac, aunque en apariencia tranquilas, presentan cambios de profundidad y remansos que exigen precaución constante.
