Asesor delegacional siembra terrorismo entre personal femenino, incluidas doctoras

CÓRDOBA.- Empleados de la delegación Veracruz Sur del IMSS, en su gran mayoría mujeres, denunciaron el terrorismo laboral y acoso que sufren por parte de Julio César Ávila Tena, asesor y operador financiero de la delegada Célida Duque Molina, un sujeto soberbio, engreído, patán, que trata a los subalternos con la punta del pie y se llena la boca en decir que tiene “todo el respaldo y apoyo de la jefa” y por eso es intocable.
No obstante que sobre la violencia de los hombres hacia las mujeres en el contexto laboral se ha escrito bastante, tanto internacionalmente como en nuestro país, los denunciantes afirmaron que dentro de las dependencias de los tres niveles de gobierno siguen existiendo sujetos misóginos con una arraigada aversión hacia las mujeres.
Dijeron que ya no soportan los malos tratos del “gañán” Ávila Tena, quien sigue un patrón de comportamiento que denota un profundo odio y aversión hacia las trabajadoras del IMSS, de ahí que con vocabulario soez pretende generar un clima intimidatorio, de devaluación, de hostilidad y de miedo –incluso de terror– lo mismo en personal intendente, de enfermería, administrativa y hasta con doctoras y doctores.
“Este sujeto no respeta ni a la madre que lo parió”, agregaron los trabajadores de la delegación Sur del IMSS, quienes estiman que el tipo padece de sus facultades mentales o está enfermo de odio y, dada la condición crónica del abuso y la falta de opciones institucionales reales para resolver el tema, se integra ya una demanda por la violación de las garantías más elementales como personas y que será enviada a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos.
Como evidencia del maltrato al personal, hasta la redacción de El Buen Tono fue enviado un video donde se escucha al operador financiero de la doctora Duque Molina (es el encargado de la Jefatura de Afiliación y Cobranza) decirle a directivos que participaron en una reunión, “vayan a chingar a su $%&/#@*&$”.
La información proporcionada indica que Julio César Ávila, quien presuntamente ha gritado a los cuatro vientos “yo no vengo a hacer amigos, vengo a hacer dinero” tiene una plaza en la delegación sur nivel 60, con un ingreso mensual del orden de los 25 mil pesos quincenales, pero él es quien se encarga de la cobranza a empresas, afiliaciones, obras, etc.
Piden a la titular de la oficina de representación en el sur del estado, que tome cartas en el asunto y remueva a este sujeto y a otros colaboradores que ella se empeña en sostener hasta con alfileres, cuando ellos a su vez han denigrado su buen nombre como timonel delegacional.