

Agencias
Ciudad de México, 15 de enero de 2026.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció que aún no existe una propuesta formal de reforma electoral, aunque aseguró que el planteamiento que prepara su gobierno no contempla retirar la autonomía al Instituto Nacional Electoral (INE) y tendrá como objetivo —dijo— fortalecer la democracia.
Durante su conferencia mañanera de este jueves en Palacio Nacional, la mandataria afirmó que el proyecto se encuentra en fase de definición tras reuniones con coordinadores parlamentarios de Morena y la Comisión Presidencial, y adelantó que podría quedar listo a inicios de febrero, con la posibilidad de que entre en vigor en el proceso electoral de 2027.
Sheinbaum rechazó las críticas que han surgido incluso antes de conocerse el contenido de la iniciativa y ironizó sobre quienes la han calificado como una “Ley Maduro” o han advertido riesgos de autoritarismo. “Ni se le quita autonomía al INE”, sostuvo, al tiempo que afirmó que se trata de una propuesta que, aseguró, “le va a gustar a todos”, pese a que todavía no se conocen sus alcances concretos.
Entre los ejes que sí adelantó se encuentran la reducción de los costos del sistema electoral, bajo el argumento de que las elecciones en México son de las más caras del mundo; la garantía de representación de las minorías; y un cambio en la forma de elección de los legisladores plurinominales, quienes ya no serían designados mediante listas elaboradas por las dirigencias partidistas. Sin embargo, la presidenta no explicó qué mecanismo sustituiría al actual ni cómo se garantizaría el equilibrio político.
La titular del Ejecutivo también mencionó que se analiza reducir el número de regidores municipales, al considerar excesivo el tamaño de algunos cabildos, así como revisar el alcance del fuero constitucional, aunque aclaró que este punto aún está en estudio.
Finalmente, Sheinbaum planteó que la reforma incluiría un mayor impulso a la democracia participativa, con más involucramiento ciudadano en las decisiones públicas y una mayor participación de los mexicanos en el extranjero. No obstante, la falta de un documento concreto mantiene abiertas las dudas sobre el verdadero impacto de la reforma y anticipa un debate político intenso en el Congreso en las próximas semanas.
