

De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba.- La Torre Médica Rebeca, un centro de salud que alberga consultorios y especialistas, enfrenta serias acusaciones de operar al margen de la ley desde su inauguración. La irregularidad más grave y riesgosa detectada es el robo de energía eléctrica, una práctica que no solo constituye un delito federal, sino que compromete la seguridad de pacientes, personal médico y vecinos.
De acuerdo con reportes de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el inmueble opera sin un contrato oficial de suministro y, lo que es más grave, no cuenta con un medidor de luz que regularice y mida su consumo. Esta situación llevó a que, personal de la División de Distribución Oriente de la CFE se presentara en el edificio para proceder a la desconexión y deshabilitación del suministro ilegal.
La intervención del organismo federal confirma la existencia de una toma clandestina o conexión fraudulenta a la red eléctrica. Esta práctica, comúnmente conocida como “diablito”, implica un grave riesgo de sobrecarga, cortocircuitos e incendios, al no contar con las protecciones técnicas adecuadas. En un centro médico, donde equipos de soporte vital, refrigeración de medicamentos y sistemas de iluminación son críticos, la interrupción brusca o un incendio podrían tener consecuencias catastróficas.
