

Agencias
Puebla.- La noche del sábado 3 de enero de 2026, la autopista México–Puebla fue escenario de una tragedia que enluta a una familia de Panzacola, Tlaxcala. Una niña de 10 años y un hombre de aproximadamente 40 perdieron la vida luego de que la camioneta en la que viajaban volcara tras ser impactada por un tráiler en los carriles laterales de la vía, a la altura de la incorporación frente a la gasolinera Shell de La María, con dirección a la Ciudad de México.
Según los primeros peritajes, el conductor de la camioneta realizó un corte de circulación, atravesándose al paso del tráiler, cuyo operador no logró frenar a tiempo. El choque provocó que el vehículo familiar volcara violentamente y que varios ocupantes fueran eyectados. En el lugar, la menor y el adulto fallecieron de manera instantánea, mientras que tres personas más, entre ellas otro niño, resultaron gravemente heridas y fueron trasladadas de urgencia a un hospital, donde se reporta su estado delicado pero estable.
El accidente movilizó a cuerpos de emergencia y de seguridad, quienes acordonaron la zona para permitir las diligencias correspondientes y el levantamiento de los cuerpos. Posteriormente, el caso fue turnado a la unidad especializada en hechos de tránsito, donde agentes ministeriales iniciaron la investigación.
De manera preliminar, se informó que la familia regresaba a Panzacola, Tlaxcala, tras pasar por la zona de Parque Finsa, con la intención de continuar hacia San Lorenzo Almecatla e incorporarse a la autopista rumbo a su comunidad.
Este trágico hecho deja una reflexión sobre la importancia de la precaución en vialidades de alta velocidad: un segundo de imprudencia puede cambiar para siempre la vida de una familia.
