AGENCIA
Erie, Pensilvania.- Ocho personas, entre ellas dos niños y una mujer embarazada de ocho meses, fueron asesinadas durante un tiroteo ocurrido en una vivienda de Erie, Estados Unidos. El presunto responsable, un hombre de 45 años, murió tras dispararse a sí mismo.
Entre las víctimas se encontraba Amarianna, una bebé de apenas un año. Su padre, Julius Windham, acudió a un altar improvisado frente al domicilio para recordar a su hija y relatar el impacto que le provocó la tragedia.
Windham describió al agresor como una persona cercana que aparentemente mantenía un comportamiento amable, por lo que nunca imaginó que pudiera cometer un ataque de esa magnitud.
La madre de la pequeña, quien tenía ocho meses de embarazo, también murió, al igual que su hijo de cinco años. Otras cuatro personas fueron encontradas sin vida dentro de la vivienda, mientras que dos mujeres allegadas a la familia fallecieron en el exterior después de acudir al lugar al escuchar los disparos.
El jefe de la Policía de Erie, Rick Lorah, informó que los agentes localizaron los cuerpos de los menores en la planta baja. En una escalera que conducía al segundo nivel encontraron a otras cuatro víctimas y al agresor, quien presentaba una herida de bala autoinfligida. Junto a él estaba una pistola calibre .40 registrada a su nombre.
Las dos mujeres que murieron afuera de la propiedad, de 37 y 51 años, habían acudido para auxiliar a sus familiares después de percatarse de que algo grave ocurría.
Cámaras de seguridad de un domicilio cercano captaron a ambas cuando llegaron desesperadas y pidieron ayuda. De acuerdo con las primeras hipótesis policiales, el agresor habría salido de la vivienda y les disparó antes de regresar al inmueble.
El sistema de detección de disparos ShotSpotter alertó a las autoridades poco antes de las 17:00 horas; sin embargo, cuando los policías llegaron, la agresión ya había terminado.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer el móvil del ataque. Entre las diligencias previstas se encuentra la revisión de los teléfonos celulares de las víctimas, además de la recopilación de testimonios de familiares y personas cercanas al presunto responsable.
La tragedia conmocionó a la comunidad de Erie por la violencia del ataque y la muerte de los dos menores. El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, expresó sus condolencias y aseguró que el estado brindará apoyo a las autoridades locales.
Es gratis. Solo escribe tu correo y presiona Sign Up para suscribirte.
