AGENCIAS
Ciudad de México.- La tensión entre transportistas y el Gobierno federal escaló este lunes luego de que integrantes de Transportistas Mexicanos Unidos (Tamexun) advirtieran que podrían bloquear instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) si las autoridades no atienden sus demandas relacionadas con presuntas extorsiones, abusos y operativos que consideran arbitrarios.
Durante una entrevista, Manuel Mendoza, fundador de Tamexun, aseguró que el siguiente paso de las movilizaciones sería el cierre de plantas de Pemex en caso de no obtener una respuesta por parte del Gobierno. El dirigente denunció que, mediante operativos encabezados por fiscalías, fueron clausurados restaurantes y establecimientos en Cuitláhuac, Veracruz, así como en el Estado de México, bajo el argumento de denuncias anónimas por presunta venta de droga y combustible robado.
Mendoza afirmó que los negocios afectados pertenecen a personas trabajadoras y criticó que, mientras el Gobierno asegura no contar con recursos para rehabilitar las carreteras del país, sí destine recursos para realizar operativos y levantar bardas en establecimientos asegurados. Señaló que el sector transportista enfrenta diariamente problemas de inseguridad, malas condiciones de las vías de comunicación y presuntos actos de corrupción.
Como parte de la jornada de protesta, los integrantes de Tamexun mantienen el paso libre en diversas casetas de peaje, permitiendo el tránsito sin cobro como medida de presión para exigir una mesa de diálogo con las autoridades federales. Los manifestantes advirtieron que, de no existir acuerdos en las próximas horas, las movilizaciones podrían intensificarse.
Los transportistas reiteraron que su movimiento busca visibilizar las problemáticas que enfrenta el sector y exigieron acciones concretas para combatir la inseguridad en las carreteras, frenar las extorsiones y garantizar condiciones adecuadas para quienes diariamente recorren las vías del país.
