

Adriana Estrada
El Buen Tono
ORIZABA.- El conflicto en Medio Oriente y la tensión en el estratégico estrecho de Hormuz mantienen en vilo a los mercados energéticos globales, el sector del autotransporte de carga en México aprieta el paso en las negociaciones con el gobierno federal para evitar que los coletazos del precio del diésel sacudan el bolsillo de los consumidores.
José Gilibert Peña, delegado en Orizaba de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), advirtió que la escalada de las cotizaciones internacionales del petróleo impacta por igual a México, Estados Unidos y Europa, sometiendo el costo del combustible a una constante montaña rusa, principalmente el diésel que ha tenido variaciones.
En ese escenario, el dirigente transportista manifestó que la Canacar solicita a la Secretaría de Hacienda activar estímulos fiscales que frenen los incrementos desbordados. “Estamos sumándonos al esfuerzo para que el diésel no aumente más de lo necesario”, destacó.
Lo que buscan impedir son las fluctuaciones del energético para que no se trasladen de inmediato a las tarifas del transporte de mercancías y, por esa vía, al precio final de los alimentos y otros productos básicos se “disparen”.
El representante transportista enfatizó que, el gremio mantendrá la colaboración permanente con el gobierno federal para preservar la estabilidad del sector y, sobre todo, para blindar la economía de las familias mexicanas frente a una crisis en lo inmediato, pues en cada producto que viaja por las carreteras del país se podría ver reflejado el aumento de precio del diésel.
