

Agencias
Brasilia, Brasil.— El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue trasladado de emergencia desde la prisión donde cumple condena hasta un hospital en la ciudad de Brasilia, luego de presentar vómitos, escalofríos y complicaciones respiratorias, lo que encendió la preocupación por su estado de salud.
De acuerdo con información difundida por su hijo, el senador Flávio Bolsonaro, el exmandatario despertó con malestar intenso, vómitos constantes y escalofríos, por lo que las autoridades penitenciarias decidieron trasladarlo a un centro médico para recibir atención especializada. Según reportes preliminares, Bolsonaro fue ingresado al hospital privado DF Star, donde permanece bajo observación médica.
Fuentes del gobierno del Distrito Federal indicaron que el exmandatario, de 70 años, fue diagnosticado con bronconeumonía y permanece en terapia intensiva, luego de que se detectara una disminución en la oxigenación de su sangre, situación que obligó a su traslado inmediato, ya que el centro de detención no contaba con las condiciones médicas necesarias para atenderlo.
El estado de salud de Bolsonaro ha sido motivo de preocupación desde hace años, luego de que en 2018 fue apuñalado en el abdomen durante un acto de campaña, hecho que lo llevó a someterse a múltiples cirugías y a padecer recurrentes complicaciones digestivas, incluyendo crisis de hipo y vómitos.
Ante la situación, la defensa del exmandatario, encabezada por el abogado Paulo Cunha Bueno, reiteró la solicitud para que Bolsonaro pueda cumplir su condena bajo prisión domiciliaria, argumentando motivos de salud. La petición toma como referencia el caso del también expresidente Fernando Collor de Mello, quien obtuvo ese beneficio por decisión del ministro Alexandre de Moraes, integrante del Supremo Tribunal Federal de Brasil.
Hasta el momento, no se ha emitido un informe médico oficial sobre la evolución del exmandatario, aunque se espera que permanezca hospitalizado varios días mientras continúa bajo vigilancia médica.
