

Agencias
EU. – Tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó duras declaraciones contra Cuba, a la que calificó como “una nación fallida”, y advirtió que su gobierno también será objeto de atención en el nuevo escenario regional.
Durante una conferencia de prensa en su residencia de Mar-a-Lago, Trump confirmó que fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un “ataque a gran escala” en Venezuela, que culminó con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores. El mandatario aseguró que Estados Unidos “dirigirá temporalmente Venezuela” hasta que se establezca una transición “segura, adecuada y juiciosa”.
Al ser cuestionado sobre las implicaciones de esta acción para otros países de la región, Trump afirmó que “habrá que hablar de Cuba”, señalando que su gobierno busca “ayudar a la gente cubana”, aunque reiteró su postura crítica hacia el régimen de la isla. “Cuba es una nación fallida”, declaró.
El secretario de Estado, Marco Rubio, quien acompañó a Trump durante la conferencia, reforzó el mensaje al señalar que el gobierno cubano debería estar “preocupado” tras los acontecimientos en Venezuela, y calificó la situación de la isla como un “desastre”.
Estas declaraciones se inscriben en la política de línea dura de la administración Trump hacia Cuba, que incluye la reimposición de sanciones severas y su reincorporación a la lista de países patrocinadores del terrorismo en enero de 2025. Funcionarios estadounidenses no descartaron posibles acciones futuras, subrayando su compromiso de promover la democracia y la libertad en la isla.
Las palabras de Trump han generado inquietud en la región, ante el temor de una escalada de tensiones y un mayor intervencionismo de Estados Unidos en América Latina y el Caribe.
