AGENCIA
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país eventualmente se retirará de Irán, aunque dejó abierta la posibilidad de permanecer en territorio iraní para controlar sus recursos petroleros, en una comparación directa con la situación de Venezuela.
“Al final nos saldremos de Irán, a menos que decidamos permanecer y quedarnos con el petróleo, como en Venezuela”, declaró Trump durante su visita a Irlanda.
El mandatario estadounidense aseguró que Washington ha obtenido miles de millones de dólares de sus acciones relacionadas con Venezuela y sostuvo que, bajo su visión, la situación económica del país sudamericano ha mejorado con la entrada de empresas petroleras.
Trump también fue cuestionado sobre una reunión prevista entre Omán, Irán, Arabia Saudí, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos e Irak para abordar el futuro del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte mundial de petróleo.
El presidente estadounidense afirmó que no le preocupa el encuentro y señaló que cualquier acuerdo será aceptable mientras Israel y los países involucrados estén conformes.
Por su parte, el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, advirtió que el acuerdo que será anunciado sobre el estrecho de Ormuz no implicará la reapertura de la vía mientras Estados Unidos no retome los compromisos establecidos en el memorando de entendimiento para la paz firmado en junio.
Respecto a Venezuela, Trump volvió a asegurar que las elecciones se realizarán “cuando estén listos”, después de haber señalado previamente que la guerra concluirá tras las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre.
Las declaraciones del presidente estadounidense colocan nuevamente los recursos petroleros de otros países en el centro de su política exterior y abren interrogantes sobre las condiciones que Washington pretende establecer para retirar o mantener su presencia en zonas estratégicas.
