

Agencias
EU.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos propuso ampliar los métodos de ejecución en casos federales, incluyendo el pelotón de fusilamiento, la electrocución y la asfixia por gas, ante la escasez de fármacos utilizados para las inyecciones letales.
De acuerdo con el informe oficial, la medida busca garantizar la continuidad de la aplicación de la pena de muerte en el sistema federal, luego de las dificultades para obtener los medicamentos necesarios para este procedimiento.
El documento también se enmarca en el cumplimiento de la promesa del presidente Donald Trump de reactivar y endurecer la pena capital durante su segundo mandato. En su administración anterior, el gobierno federal reanudó ejecuciones tras una pausa de dos décadas, con 13 casos ejecutados en sus últimos meses en el poder.
El fiscal general en funciones, Todd Blanche, informó además que ha autorizado solicitar la pena de muerte contra nueve personas, tras la decisión de revocar la moratoria establecida previamente por la administración de Joe Biden.
Entre las modificaciones propuestas, el informe plantea la actualización del protocolo de inyección letal y la incorporación de métodos alternativos ya contemplados en algunas legislaciones estatales, como el pelotón de fusilamiento, la electrocución —utilizada ampliamente en el siglo XX— y la asfixia por gas, introducida recientemente en algunos estados.
Autoridades del Departamento de Justicia señalaron que estas medidas buscan evitar retrasos en la aplicación de sentencias y asegurar su ejecución incluso en caso de falta de insumos médicos.
Durante el gobierno de Joe Biden, se conmutaron 37 penas de muerte federales, dejando solo a tres personas en el corredor de la muerte. Con este nuevo planteamiento, la administración actual marca un cambio significativo en la política de justicia penal federal.
