JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD
publicidad
PUBLICIDAD

AGENCIA

Internacional.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió este domingo su advertencia más severa contra Irán desde el inicio de la crisis en el estrecho de Ormuz, al exigir la reapertura de la navegación antes del martes o, de lo contrario, ordenar un ataque masivo contra infraestructuras iraníes.

A través de su red Truth Social, el mandatario estadounidense lanzó un mensaje en tono agresivo en el que advirtió que, de no cumplirse su exigencia, se llevarían a cabo acciones militares dirigidas a instalaciones energéticas y puentes en territorio iraní.

Posteriormente, en declaraciones a Fox News, Trump reiteró su postura al señalar que, si no se alcanza un acuerdo en breve, contempla una ofensiva de gran escala e incluso la posibilidad de tomar control de recursos petroleros. No obstante, aseguró que aún existe margen para una negociación de última hora, pese a la negativa inicial de las autoridades iraníes.

El mandatario también afirmó que los negociadores iraníes involucrados en contactos indirectos cuentan con una especie de “amnistía” para evitar ataques durante el proceso, sin ofrecer mayores detalles sobre su identidad o el alcance de dicha medida.

La respuesta de Irán no se hizo esperar. A través de sus representaciones diplomáticas, el país calificó el mensaje como irresponsable y cuestionó la capacidad del mandatario estadounidense para ejercer el cargo. En tanto, mandos militares iraníes rechazaron el ultimátum y advirtieron que, en caso de un ataque, responderán con acciones “devastadoras” contra objetivos estratégicos.

En el ámbito político estadounidense, líderes del Partido Demócrata también criticaron el discurso del presidente, al considerar que sus declaraciones elevan el riesgo de una escalada militar y podrían implicar violaciones al derecho internacional, particularmente por la amenaza de atacar infraestructura civil.

Organismos internacionales de derechos humanos expresaron preocupación por las posibles consecuencias de un ataque de este tipo, advirtiendo que la población civil sería la principal afectada al comprometer servicios básicos como electricidad, agua y transporte.

En paralelo, representantes de Irán iniciaron conversaciones preliminares con Omán para explorar mecanismos que permitan regular el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, actualmente bajo control iraní. Este paso es considerado clave, ya que la ruta es fundamental para el comercio global de petróleo.

Las tensiones en la región se intensificaron desde finales de febrero, tras el inicio de operaciones militares conjuntas entre Estados Unidos e Israel y la posterior respuesta iraní. En este contexto, el control del estrecho de Ormuz se ha convertido en un punto estratégico que podría definir el rumbo del conflicto.

Mientras continúan las amenazas y las negociaciones, la comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de una confrontación de mayor escala en una de las zonas más sensibles para la estabilidad energética mundial.

CANAL OFICIAL PUBLICIDAD