

AGENCIA
EEUU.- Las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las que afirmó que podría “tomar” Cuba y “hacer lo que quiera” con la isla, han generado una fuerte polémica internacional, al ser consideradas como una postura abiertamente intervencionista y contraria al derecho internacional.
Durante un encuentro con medios en la Casa Blanca, el mandatario aseguró que tendría el “honor” de asumir el control del país caribeño, al que calificó como una nación “muy debilitada”. Estas declaraciones se dan en medio de una crisis interna en la isla, marcada por apagones masivos y escasez de combustible.
Lejos de un enfoque diplomático, el discurso de Trump refuerza una política de presión que, en los hechos, ha contribuido a agravar la situación económica y energética en Cuba. En los últimos meses, su administración ha impulsado medidas para restringir el suministro de petróleo hacia la isla, impactando directamente a millones de ciudadanos.
Especialistas advierten que este tipo de posicionamientos reavivan prácticas de injerencia en América Latina, una región históricamente marcada por intervenciones externas. La idea de “tomar” un país soberano no solo genera tensión política, sino que también pone en riesgo la estabilidad regional.
Por su parte, el gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel ha insistido en la necesidad de mantener el diálogo para resolver las diferencias bilaterales. Sin embargo, el endurecimiento del discurso desde Washington parece alejar cualquier posibilidad de solución pacífica en el corto plazo.
El planteamiento del mandatario estadounidense ha sido interpretado como una señal preocupante que prioriza la presión y la confrontación sobre la diplomacia, en un momento en que la población cubana enfrenta una de sus etapas más complejas en años.
Siempre que un político dice “podemos tomar ese país cuando queramos” significa que no entiende lo caro que sale intentarlo: Vietnam, Irak, Afganistán, la lista es larga. ¡Pero en campaña todo suena fácil!
EEUU aunque pierda en Irán volverá diciendo que ha ganado y por el camino le meterá golpes a algún país pequeño para sentirse machote, el típico perfil de abusón.
En otras palabras “te hablo Cuba para que escuches México”, el inquilino de la Casa Blanca ya dejó ver por dónde se dirige o México se alinea o nos toca el mismo “trato”.
