

Agencias
México.- El gobierno de Donald Trump llevará a cabo al menos 10 detonaciones controladas a lo largo de 2.09 kilómetros de cerros entre “Montaña Cristo Rey” y “Sierra Muleros”, como parte de la construcción del nuevo muro inteligente en la frontera entre Sunland Park, Nuevo México, y Ciudad Juárez, Chihuahua. La primera explosión se registró el 20 de enero frente a viviendas de Puerto Anapra, y la segunda ocurrió el 3 de febrero a unos 800 metros del monumento Cristo Rey. Las detonaciones continuarán en las próximas semanas hasta la zona del museo Casa de Adobe, según el proyecto denominado “Anapra Gap”.
Las autoridades estadounidenses defienden estas acciones como necesarias para fortalecer la seguridad fronteriza y evitar el cruce irregular de personas y drogas, mientras que colectivos ambientalistas como Sierra de Juárez han alertado sobre los impactos ecológicos y sociales de la obra.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) informaron que actualmente existen tres proyectos adjudicados por la administración Trump para la construcción de 125.5 kilómetros de muro físico y casi 240 kilómetros de nuevas tecnologías en el Sector El Paso, que abarca desde Janos, Chihuahua, hasta Praxedis G. Guerrero, Texas. El “Proyecto 1” inició en julio del 2025 y contempla 10 kilómetros de muro secundario detrás de la malla fronteriza existente en la carretera Anapra-Jerónimo.
Históricamente, los cerros de Anapra han sido utilizados por traficantes de personas para guiar a migrantes hacia Estados Unidos. Según estadísticas del CBP, en el primer trimestre del año fiscal 2026 se detuvieron 3,837 migrantes, lo que representa una caída del 86.8% respecto al mismo periodo del año fiscal 2025, cuando se registraron 29,110 cruces irregulares.
Con estas acciones, el gobierno estadounidense busca reforzar el control en la zona, aunque los críticos advierten que los impactos ambientales, sociales y culturales podrían ser significativos para la región de Anapra.
