Los integrantes del gobierno de Estados Unidos no podrán utilizar smartphones ni productos de las compañías chinas Huawei y ZTE, tras la firma del presidente Donald Trump en la Ley de Defensa, que busca cuidar la seguridad y privacidad de las instalaciones gubernamentales y las comunicaciones.

La decisión se basa en la sección 889 de la Ley de Autorización Nacional, donde indican la prohibición para comprar equipos de estas empresas y sus filiales. La ley autoriza el gasto militar, además de negar ciertos servicios o equipos de telecomunicaciones y videovigilancia.

El decreto se suma a los rechazos que, desde hace unos años, el gobierno estadounidense emitió hacia estas compañías. En 2012, el Congreso hizo público un informe donde señalaban que las empresas no eran confiables, ya que no explicaban su vínculo con el gobierno chino.

Hace unos meses, el Pentágono prohibió el uso de los teléfonos, así como el Comité Nacional Demócrata, que ha solicitado a los aspirantes que ni ellos ni sus colaboradores trabajen con equipos de estas marcas, al considerar las próximas elecciones de noviembre de este año.

Huawei, que no pudo estrenar su smartphone Mate 10 Pro por la negativa de operadores estadounidenses a comercializar sus equipos, ha calificado la decisión como “ineficaz, equivocada e inconstitucional”.