

Agencias
EU.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que impulsará un tope temporal a las tasas de interés de las tarjetas de crédito, con el objetivo de proteger a los consumidores de lo que calificó como abusos del sector financiero. La propuesta busca establecer un máximo del 10 % anual, muy por debajo de los niveles actuales, que oscilan entre 20 % y 30 %, según datos oficiales.
El plan contempla una duración de un año, con entrada en vigor prevista para el 20 de enero de 2026. Trump aseguró que los altos intereses son consecuencia de políticas heredadas de administraciones anteriores y defendió la medida como un mecanismo para garantizar mayor asequibilidad económica a millones de estadounidenses. “No permitiremos que el público siga siendo estafado”, afirmó durante su anuncio.
La iniciativa se enmarca en un contexto de elevado endeudamiento de los hogares y creciente presión por el costo del crédito al consumo, mientras que el sector financiero ha recibido críticas por los altos márgenes de ganancia. Aunque el presidente no detalló aún el mecanismo legal para implementar el tope, se anticipa un intenso debate en el Congreso, dado que históricamente la industria bancaria ha resistido límites estrictos a las tasas de interés.
Especialistas advierten que un límite del 10 % podría reducir la oferta de crédito, afectar la rentabilidad de los bancos y endurecer los requisitos para acceder a tarjetas. Sin embargo, desde la Casa Blanca insisten en que la prioridad es aliviar la carga financiera de los consumidores.
El anuncio de Trump también provocó comentarios críticos desde México, donde analistas y ciudadanos comparan las tasas de interés locales, que llegan hasta 40 %-50 %, con la propuesta estadounidense. Señalan que, mientras en EE. UU. el propio presidente impone límites a las tasas de bancos mayoritariamente estadounidenses, en México los bancos extranjeros continúan cobrando intereses excesivos sin sanción, y llaman a que las autoridades locales actúen con medidas similares para proteger a los tarjetahabientes.
La propuesta de Donald Trump marca un nuevo capítulo en su confrontación con el sector financiero y, de ser aprobada en el Congreso, podría modificar de manera significativa el acceso y el costo del crédito en Estados Unidos, con efectos directos en millones de usuarios.
Tuvo que ser el presidente de Estados Unidos, cuando la mayoría de los bancos son gringos, el que les puso un tope.
A las tasas exageradas que estaban cobrando los bancos.
Aquí en México, la bola de coludidos…
¿Qué tenemos de políticos?
Que los invitan a comer los banqueros, aunque la gran mayoría de los bancos sean extranjeros, y ni así les pusieron un tope.
A las tasas excesivas de crédito que le cobran a los tarjetahabientes mexicanos, ojalá ahora, con la vergüenza que el mismo presidente del país —donde la mayoría de los bancos son estadounidenses— les está poniendo un tope a las exageradas tasas, los políticos mexicanos también impongan un límite a esas compañías extranjeras.
Aquí todavía cobran mucho más: del 30 % hasta el 40 %-50 %.
Unos ladrones.
