De la redacción
El Buen Tono
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que las negociaciones con Irán avanzan de manera favorable y que incluso podrían llegar a una conclusión durante el próximo fin de semana, en medio de un escenario marcado por la tensión en Medio Oriente.
Durante una conferencia realizada en la Casa Blanca, Trump señaló que ha recibido informes positivos sobre el desarrollo de las conversaciones y expresó confianza en la posibilidad de alcanzar un acuerdo en los próximos días.
“Las negociaciones van muy bien”, declaró el mandatario desde el Despacho Oval, aunque reconoció que todavía existe la posibilidad de que el proceso no llegue a buen término.
Las declaraciones del presidente estadounidense se producen luego de que el gobierno iraní acusara a Washington de incumplir un acuerdo de alto al fuego tras recientes ataques registrados en territorio iraní.
El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, calificó dichas acciones como una violación al derecho internacional y a la Carta de las Naciones Unidas. Asimismo, sostuvo que Teherán tiene derecho a responder bajo el principio de autodefensa.
La situación ha incrementado la tensión en la región, donde ambas naciones han intercambiado señalamientos sobre el cumplimiento de compromisos previos. Irán también expresó dudas sobre la disposición de Estados Unidos para respetar los acuerdos alcanzados y denunció nuevos incidentes que complican el proceso diplomático.
De acuerdo con diversos reportes, las conversaciones indirectas entre ambos países fueron suspendidas recientemente luego de que Irán acusara nuevamente a Estados Unidos de incumplir el alto al fuego alcanzado el pasado 8 de abril.
La incertidumbre también ha tenido repercusiones en los mercados internacionales, particularmente en el sector energético, donde el precio del petróleo registró incrementos superiores al 5 por ciento debido a la preocupación por una posible escalada del conflicto.
Mientras continúan las negociaciones, la comunidad internacional mantiene la atención sobre los próximos movimientos diplomáticos, que podrían definir el rumbo de la relación entre Washington y Teherán en los próximos días.
