

De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba.- En los últimos días, la Policía Vial de Orizaba se ha dedicado a montar operativos ostentosos y prepotentes por la zona sur de la ciudad, generando malestar y enojo entre vecinos y comerciantes de la Avenida Paseo de las Palmas con 20 de Noviembre.
De acuerdo a los vecinos, en lugar de buscar ordenar el tránsito, la corporación se ha dedicado a cercar la cuadra para multar sistemáticamente a vehículos que realizan labores esenciales de descarga de mercancía o están detenidos un momento para hacer alguna compra.
Señalaron que, la calle involucra a varios comercios cuyos propietarios o proveedores necesitan estacionarse brevemente junto a la acera para descargar productos pesados, en horarios variados, y al hacerlo, siempre dejan un carril completamente libre para la circulación, minimizando el impacto en el tráfico.
Sin embargo, en los últimos días, la estrategia de la Policía Vial no ha sido regular el tráfico, si no es cazar infracciones, afirmó uno de los comerciantes.
Explicaron que, el método que ha portado la policía es que una patrulla se coloca en cada extremo de la cuadra, creando un cerco que impide a los vehículos moverse una vez detenidos, para luego proceder a imponer multas.
“Lo que hacemos no es un delito. Es descargar para abastecer nuestros negocios, para poder trabajar. En lugar de venir a dialogar y buscar una solución, o incluso a indicarnos horarios más adecuados, llegan con esa actitud prepotente, y nos multan. Es un abuso, además de que montan todo un operativo como si fuéramos delincuentes”, lamentaron.
Las repercusiones, advierten, van más allá de la sanción económica inmediata.
Los comerciantes señalan que este hostigamiento sistemático no sólo les impide operar con normalidad, sino que generará un efecto dominó, pues la presencia agresiva de las patrullas ahuyentará a la clientela que necesita detenerse unos minutos para realizar una compra. “Nos perjudica a nosotros que no podemos recibir la mercancía, y también afectará a toda la actividad comercial de la zona. El mensaje que mandan es que aquí no se puede parar ni para lo indispensable”, explicó el dueño de un local comercial.
Los comerciantes lamentaron que la Policía Vial haya implementado estas medidas de fuerza sin ningún acercamiento previo para entender las necesidades logísticas de los negocios, por lo que todo indica que la finalidad, más que de verdadera regulación vial que concilie el flujo de autos con la vitalidad económica de una zona comercial, es recaudar recursos a través de multas.
