

De la redacción
El Buen Tono
Investigadores de la UNAM han desarrollado un “hígado en chip”, un dispositivo que reproduce a pequeña escala funciones clave del hígado humano. Este avance permite evaluar medicamentos en etapas tempranas, antes de pasar a pruebas en personas, ofreciendo una forma más segura de identificar posibles efectos adversos.
El chip funciona como un microambiente que simula el hígado real: las células hepáticas se comportan como lo harían dentro del cuerpo, gracias a canales microscópicos por los que circula un líquido similar a la sangre y a un material flexible llamado polidimetilsiloxano. Así, los científicos pueden observar cómo un medicamento es metabolizado y si genera compuestos potencialmente dañinos.
Este desarrollo es relevante porque el hígado suele ser el primer órgano afectado por toxicidad de fármacos, un problema que provoca retiradas de medicamentos y alertas sanitarias. Además, el hígado en chip puede reducir el uso de animales en investigación y ofrecer resultados más precisos sobre la respuesta humana a los medicamentos.
Con este avance, la UNAM se coloca como referente en América Latina en el desarrollo de órganos en chip, tecnología que promete hacer la investigación farmacológica más ética, eficiente y cercana a la realidad humana.
