De la Redacción
EL BUEN TONO
Fortín.- La Unidad Deportiva de Fortín registra condiciones deplorables que exhiben la omisión, que también es corrupción, y el abandono de las autoridades municipales salientes, pese a tratarse de un espacio público destinado al deporte, la salud y la convivencia social.
Usuarios y vecinos denunciaron que el alcalde, Gerardo Rosales Victoria, dejará las instalaciones deterioradas, con áreas en mal estado, falta de mantenimiento, infraestructura dañada y espacios que incumplen con su función básica.
Canchas descuidadas, áreas comunes abandonadas y servicios deficientes forman parte del panorama cotidiano.
Lo que sí funciona sin falla, indicaron los ciudadanos, es la puerta con torniquete para cobrar la entrada.
Mientras el espacio se cae, el mecanismo de cobro opera con puntualidad, lo que ha generado indignación entre quienes consideran que el municipio prioriza recaudar antes que invertir en la rehabilitación y el bienestar de la comunidad.
La situación ha despertado señalamientos de corrupción y una clara falta de voluntad política para atender un espacio que debería ser gratuito, seguro y digno.
Los recursos que se cobran a los usuarios no se reflejan en mejoras visibles, lo que alimenta la percepción de opacidad y desinterés por parte del gobierno que hoy termuina.
Para muchos habitantes, la Unidad Deportiva de Fortín se ha convertido en un símbolo del modelo de gobierno local de abandono de los servicios, nula rendición de cuentas y una administración que cobró, pero incumplió.
Pobladores acusaron que Rosales Victoria dejará un municipio en ruinas a “Piccolo” sin servicio de limpia pública, finanzas colapsadas y sin atención médica.
Dependerá del nuevo presidente municipal dejar a este funcionario sin castigo, “lo que esperamos que no ocurra”, indicaron habitantes.


