

Adriana Estrada
El Buen Tono
Ixtaczoquitlán.- La contaminación de los manantiales que abastecen a la zona baja del municipio mantiene en crisis a sus habitantes, pese a las acciones del ayuntamiento.
Además, de que las autoridades ambientales estatales continúan sin intervenir para frenar el origen del problema.
Aunque el gobierno municipal implementó el suministro mediante pipas y la instalación de una red de agua alterna en la zona de Cuautlapan, la situación de polución en las fuentes naturales permanece.
Exclusión
Los pobladores acusaron que la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA), y la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema), se mantienen omisas, lo que también es corrupción, para resolver la raíz de la contingencia.
Frente a este escenario, el ayuntamiento anunció que el Organismo de Cuenca Golfo Centro de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), en coordinación con el Laboratorio Nacional de Referencia, realizará análisis especializados del agua de diversos manantiales para determinar si es apta para el consumo humano.
Análisis
El director técnico del organismo con sede en Xalapa, Víctor Hugo García Pacheco, explicó que enviarán las muestras a la Ciudad de México y se someterán a pruebas comparadas con los parámetros de la Norma Oficial Mexicana 127 (NOM-127-SSA1-2021), que regula la calidad del agua para uso y consumo.
“Los resultados de los análisis estarán listos en un periodo de dos a tres semanas, tiempo en el que se realizará la interpretación técnica correspondiente”, detalló.
El funcionario federal añadió que, más allá de estos estudios específicos, se dará seguimiento puntual como parte de un programa prioritario de Conagua enfocado en el rescate del río Blanco.
Reconoció que esta cuenca es una de las más contaminadas de la República.
“Las acciones van más allá de los manantiales, abarcarán de manera integral toda la región, con el objetivo de mejorar la calidad del agua y el entorno ambiental”, expresó.
Mientras tanto, la población afectada permanece a la espera de soluciones definitivas y de los resultados de los análisis, que deberán esclarecer el nivel de contaminación y los riesgos para la salud, en una crisis que evidenció la necesidad de una acción coordinada y efectiva de los tres órdenes de gobierno.
