

Efraín Hernández
El Buen Tono
Fortín.- El estado deplorable en el que fue encontrada la Unidad Deportiva Municipal “Eliézer Morales” no es producto del desgaste natural, sino consecuencia directa del abandono, la negligencia y la falta de responsabilidad de la administración encabezada por Gerardo Rosales Victoria, que dejó las instalaciones en condiciones críticas. Áreas verdes invadidas, campos sin mantenimiento, sanitarios insalubres y equipamiento inservible forman parte del saldo heredado al municipio.
La omisión fue sistemática y tuvo responsables claros. Desde la Coordinación Municipal del Deporte, Didier Jiménez Quinto y su operador Sergio Romero permitieron que las unidades deportivas se hundieran en el deterioro total, sin planes de conservación, sin supervisión y sin el mínimo interés por preservar espacios destinados al deporte y la convivencia social. Durante ese periodo, el deporte fue relegado al abandono.
Ese escenario hoy obliga a una corrección forzada. Las autoridades municipales actuales, encabezadas por Alfonso Efraín “Piccolo” Marín Delfín, iniciaron trabajos urgentes de rehabilitación para rescatar instalaciones que fueron dejadas caer por la pasada administración. En una primera etapa se realizan labores de chapeo del campo, mantenimiento de áreas verdes y limpieza general, con el objetivo de devolver funcionalidad básica al espacio. Como parte de los trabajos, se repararon porterías, retiraron redes dañadas y se limpiaron palapas y sanitarios, lo que evidenció el abandono de años durante la administración anterior.
El Comude señaló que los trabajos se extenderán a otras unidades deportivas, como la Ángel Morgado y la Unidad El Sol. Esta rehabilitación expone el colapso heredado por Gerardo Rosales.
