De la redacción
El Buen Tono
El campeón mundial de peso pesado Oleksandr Usyk retuvo sus títulos tras imponerse por nocaut técnico a Rico Verhoeven en una pelea celebrada frente a las Pirámides de Giza, en Egipto, en un combate que resultó mucho más cerrado de lo esperado.
Desde los primeros asaltos, el enfrentamiento mantuvo un ritmo altamente competitivo, con Verhoeven respondiendo con agresividad y combinaciones que complicaron en varios momentos al campeón ucraniano, manteniendo la incertidumbre en el desarrollo del combate.
La polémica se desató en el round 11, cuando un potente uppercut de Usyk mandó a la lona al neerlandés, quien logró ponerse de pie antes de la cuenta completa. Sin embargo, el réferi decidió detener la pelea segundos antes del final del asalto, lo que generó reclamos inmediatos por parte del equipo de Verhoeven.
Antes de la detención, las tarjetas extraoficiales reflejaban una pelea muy pareja, lo que incrementó la controversia sobre la decisión arbitral y abrió el debate entre aficionados y especialistas sobre si el combate debió llegar hasta el último round.
Tras la pelea, Usyk reconoció la dureza del enfrentamiento y elogió a su rival, mientras que Verhoeven expresó orgullo por su desempeño y dejó abierta la posibilidad de una revancha que ya genera expectativa en el mundo del boxeo.
