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De la Redacción
El Buen Tono

La reciente invalidación de la llamada “Ley Cazarín” por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) no solo puso fin a un artificio legal con el que Juan Javier Gómez Cazarín y el entonces gobernador Cuitláhuac García Jiménez pretendieron adueñarse del presupuesto de comunicación social del Congreso de Veracruz. También reabrió el expediente de uno de los nombres que fue pieza clave en el engranaje de corrupción que operó al amparo de esa norma: Vania López González.

Lejos de la imagen de funcionaria municipal que hoy proyecta como síndica con licencia y actual regidora en Córdoba, la trayectoria de López González en el Congreso local está documentada en denuncias públicas que la señalan como la “recolectora” de los sobornos que exigía la dupla conformada por el diputado Juan Javier Gómez Cazarín y el coordinador de Comunicación Social, Aldo Valerio Zamudio.

La red de medios fantasma y los “moches” del 50%

De acuerdo con las denuncias presentadas en 2020 por el entonces diputado Magdaleno Rosales Torres, Aldo Valerio Zamudio, en complicidad con Vania López González —quien se desempeñaba como jefa de prensa del grupo legislativo de Morena—, crearon al menos cinco medios informativos digitales para autoasignarse contratos millonarios de forma mensual.

Estas editoriales, identificados como Revista Perfil Veracruz, Nación Política, TX Noticias, Tsunami Veracruzano y 24 Veracruz, facturaban entre 150 mil y 200 mil pesos mensuales cada uno, sumando más de medio millón de pesos al mes, y utilizaban a presuntos prestanombres para ocultar la identidad de los verdaderos beneficiarios.

Según los testimonios de directivos de medios modus operandi se efectuaba así: Cazarín “palomeaba” los convenios y Valerio Zamudio condicionaba la firma a la devolución del 50 por ciento del monto asignado. El dinero de los “moches” era entregado mensualmente a Valerio o a sus dos operadores de confianza: Vania López González y Augusto Rafael Fernández Azcoitia.

De reportera a “dueña” de medios y restaurantes

El ascenso patrimonial de López González fue tan vertiginoso como su carrera política. La denuncia de Rosales Torres señalaba que, de ser una reportera de Morena, “hoy se ostenta como dueña de cinco medios de comunicación”, además de haber adquirido el restaurante Taratina, ubicado frente al Congreso local.

La propia Plumas Libres documentó que, con los recursos desviados desde la Coordinación de Comunicación Social, Aldo Valerio amasó una fortuna que le permitió abrir el restaurante Vila Brasil en Córdoba, en sociedad con Vania López, quien posteriormente sería postulada como síndica por Morena en ese mismo municipio.

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