

*Señalamientos por corrupción y abuso de poder marcan a la Regidora Novena desde la pasada administración
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- Desde el primer momento, los señalamientos por corrupción y uso faccioso del cargo persiguen a Vania López González, cuya trayectoria quedó manchada durante su paso por la sindicatura en el gobierno de Juan Martínez Flores, etapa señalada por excesos, decisiones autoritarias y prácticas opacas. Ese historial explica el rechazo político que actualmente enfrenta dentro del Ayuntamiento de Córdoba.
La evidencia más clara se dio en la toma de la fotografía oficial, de la que fue excluida sin matices. El acto protocolario se realizó sin su presencia, dejando ver que su figura resulta incómoda para la administración municipal y para quienes buscan proyectar una imagen de control y cohesión interna.
El mensaje fue respaldado por la postura del presidente municipal, Manuel Alonso Cerezo, así como por el resto de los ediles, quienes optaron por cerrarle filas y marcar distancia. La omisión no fue casualidad, sino una señal de ruptura política frente a una regidora señalada por su pasado en el manejo del poder público.
