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De la Redacción
El Buen Tono

Fortín, Ver.- Habitantes de diversas colonias de Fortín de las Flores han vuelto a alzar la voz ante los fétidos olores que emanan de la planta procesadora de pollo San Antonio. La situación recuerda los momentos más críticos de 2006, cuando los vecinos protestaron contra la empresa por la contaminación atmosférica y de los arroyos cercanos.

Las quejas se multiplican en redes sociales y espacios vecinales, donde describen un ambiente irrespirable que se intensifica en las últimas horas del día, presuntamente por la quema de plumas y vísceras. La molestia reactiva un conflicto socioambiental que ya ha sido documentado en el libro “Entre las demandas reivindicativas y ambientales”, y que lleva más de dos décadas sin resolverse.

EL HEDOR NOCTURNO QUE DESPIERTA VIEJAS HERIDAS

Desde hace varios meses, colonias como Melesio Portilla, Ballinas, San José y Mata Larga sufren la presencia de olores nauseabundos que invaden sus hogares, especialmente por la noche. Los vecinos señalan que la empresa intensifica sus actividades de quema de desechos orgánicos en ese horario, lo que provoca la dispersión de partículas y gases contaminantes.

La problemática recuerda los momentos más críticos de 2006, cuando la población se organizó en protestas masivas contra la empresa por la contaminación atmosférica y de los arroyos cercanos, según documenta Agüero Rodríguez en su obra publicada por la Biblioteca Digital de Humanidades de la Universidad Veracruzana.

EL AGUA, EL RECURSO MÁS AFECTADO POR DÉCADAS DE ABUSO

Además, la contaminación no se limita al aire. Los arroyos que cruzan Fortín han recibido durante años descargas directas de la planta: sangre, vísceras, plumas y aguas residuales industriales con altas cargas de amoníaco y otros químicos. Según investigaciones de la UV, se detalla que estos vertidos han convertido los afluentes en drenajes a cielo abierto, generando focos de infección donde proliferan mosquitos y roedores.

Las comunidades aledañas, que dependen de esos cuerpos de agua para usos agrícolas y domésticos, han visto deteriorada su calidad de vida y han denunciado daños a la salud, sin que las autoridades federales o estatales actúen de manera definitiva.

Las cifras que respaldan la denuncia vecinal

De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua (CNA) de 2007, el Grupo Pecuario San Antonio cuenta con múltiples concesiones de agua en Córdoba y Fortín de las Flores que, sumadas, superan los 450 mil metros cúbicos anuales solo para uso pecuario e industrial.

En Fortín, las concesiones registradas ascienden a más de 3 mil metros cúbicos anuales, todas de fuentes subterráneas. Pese a la magnitud del agua que extrae, la empresa no había implementado sistemas de tratamiento eficaces al menos hasta ese entonces, lo que contrasta con las certificaciones de “empresa limpia” que ostentaba desde 1994.

UN HISTORIAL DE DENUNCIAS

Entre 2002 y 2005 se registra una denuncia formal contra Operadora San Antonio S.A. (taller Alpesur) el 15 de octubre de 2003, con número de acta 30068/003/2003. A pesar de esta denuncia y de las múltiples quejas populares que la precedieron, la empresa no enfrentó consecuencias definitivas.

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