Laura A. García
El Buen Tono
Amatlán.- Vecinos de Paraje Nuevo reclamaron al alcalde, Luis Arturo Figueroa Vargas, la falta de inversión en la infraestructura hídrica, luego de que tienen 15 días sin agua y en su administración hubo dinero para bailes, pero nunca atendió las prioridades de la población como es el abasto del vital líquido y las vías de comunicación en general.
Sin embargo, no son los únicos sin agua, luego de que el Sistema Miguel Hidalgo abastece a varias congregaciones.
El mandatario acudió al entronque de Paraje Nuevo con la carretera Córdoba-Paso del Macho, tras de que a las 14:00 horas de ayer habían previsto ciudadanos manifestarse en la carretera como en ocasiones anteriores.
Con el documento del pago de la reparación de la bomba afirmó que espera llegue está de Monterrey para que les reactiven el suministro mañana sábado.
La promesa fue recibida con escepticismo por los vecinos, quienes indicaron que de no recibirla acudirán al Palacio Municipal para reclamar.
Le hicieron notar que esperan se encuentre en sus oficinas, porque cuando lo buscan nunca está.
Destacaron que el suministro mediante pipas, proporcionadas por la Comisión del Agua del Estado de Veracruz (CAEV), de Peñuela y Potrero sólo para Paraje Nuevo es insuficiente para cubrir las necesidades de la comunidad.
Tanto los funcionarios como los pobladores reconocieron que este apoyo no alcanza para abastecer a una población que supera las 10 mil personas, pues no solo son de esta congregación sino de otras más.
Uno de los puntos más críticos del reclamo ciudadano fue el señalamiento hacia el gasto realizado en bailes públicos durante la administración de Figueroa Vargas, mismos que han sido observados por el Órgano de Fiscalización Superior (Orfis), en contraste con la nula inversión en el sistema de agua.
“En su administración hubo para bailes, pero no para invertir en las prioridades de la población, como es el abasto del líquido y las vías de comunicación, el dinero debió alcanzar para todo”, expresaron.
Ante esto, el edil se defendió argumentando que sí se han realizado obras en algunas calles de la localidad, aunque los ciudadanos insistieron en que la falta de mantenimiento en caminos y la carencia de luminarias reflejan un desinterés generalizado por mejorar su calidad de vida.
La situación dejó en evidencia la vulnerabilidad del sistema de agua y la falta de planificación para garantizar su funcionamiento continuo.
Aunque la administración municipal asegura que la reparación de la bomba está en proceso, los vecinos exigen soluciones inmediatas, pero también inversiones estructurales que eviten futuros colapsos.
Mientras tanto, Paraje Nuevo sigue dependiendo de un suministro irregular por pipas, esperando que la promesa del sábado se cumpla y que, esta vez, el servicio de agua sea restablecido de manera definitiva.


