De la redacción
El Buen Tono
La captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de Estados Unidos provocó una oleada de celebraciones entre comunidades venezolanas en distintos países, especialmente en Europa y América Latina, mientras en Caracas sectores afines al chavismo salieron a las calles para exigir su devolución.
En España, cientos de venezolanos se congregaron de manera espontánea este sábado en la Puerta del Sol, en el centro de Madrid. Entre cánticos, banderas y bailes, celebraron lo que calificaron como la “caída” de Maduro, quien será juzgado por un tribunal federal estadounidense durante el actual gobierno del presidente Donald Trump.
Omar, un joven venezolano que emigró hace ocho años y actualmente reside en España, expresó a la agencia EFE que la detención representa “el inicio de la justicia que se le negó a miles de venezolanos”. Aseguró que se trata de una “felicidad infinita” tras más de dos décadas de un régimen que, afirmó, reprimió, censuró y forzó al exilio a millones de personas. No obstante, señaló que la captura de Maduro es solo la del “cabecilla de un conglomerado de crimen organizado” y que la lucha continuará hasta que se concrete un cambio político total en Venezuela.
Escenas similares se vivieron en Chile, donde miles de venezolanos salieron a las calles de Santiago para celebrar la detención. Las concentraciones se registraron en el Parque Almagro y en la zona conocida como “Little Caracas”, en la comuna de Estación Central. Entre vítores y lágrimas, muchos expresaron su esperanza de regresar a su país.
Alfonso González, quien vive en Chile desde hace ocho años, afirmó que “después de tantos años de dictadura, ya era hora”. Por su parte, Betania Pérez reconoció que el futuro aún es incierto, pero consideró la captura como “un avance y una victoria”. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas de Chile, en ese país residen cerca de 730 mil venezolanos, la mayor comunidad migrante en la actualidad.
En Estados Unidos, simpatizantes venezolanos también se manifestaron a las afueras de la residencia de Mar-a-Lago, en West Palm Beach, durante la conferencia de prensa ofrecida por el presidente Trump. Con banderas y pancartas, celebraron el anuncio oficial de la operación.
En contraste, en Caracas, seguidores del chavismo se movilizaron para exigir la “fe de vida” de Maduro y su regreso. La alcaldesa de la capital, Carmen Meléndez, calificó la acción como un “secuestro” y denunció un ataque hostil, mientras encabezaba una protesta cerca del Palacio de Miraflores. Autoridades locales anunciaron que las movilizaciones continuarán hasta conocer el paradero del mandatario.
Durante la madrugada se reportaron detonaciones y sobrevuelo de aeronaves en Caracas y en estados vecinos. Posteriormente, el presidente Donald Trump informó en la red social Truth Social que Estados Unidos llevó a cabo un ataque a gran escala y confirmó que Maduro y Cilia Flores fueron sacados del país por vía aérea.
Los hechos han marcado una jornada histórica para la diáspora venezolana, que observa con expectativa el desarrollo de los acontecimientos y el futuro político de su nación.
