Bajante: La dirigente sindical Rosalía Morales negocia puestos por 80 mil pesos, mientras las autoridades mantienen una tolerancia que huele a complicidad.
De la redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- No es un secreto a voces; es un expediente con audios y depósitos bancarios. Rosalía Morales Marín, líder del sindicato minoritario SIDETHICO, fue captada negociando el pago de 80 mil pesos por una plaza en Hidrosistema de Córdoba. Pero el verdadero escándalo no es solo la presunta corrupción de una dirigente sindical, sino la sombra cómplice que proyectan sobre el caso el director general del organismo, Miguel Ángel González Zapién, y el alcalde Manuel Alonso Cerezo.
El expediente documenta no solo audios, sino también fichas de depósito que vincularían a Morales con la compra-venta de plazas. Sin embargo, el silencio institucional de ambas autoridades convierte la denuncia en un simple trámite. Mientras González y Alonso se llenan la boca con discursos de “transparencia y fortalecimiento institucional”, permiten que una organización sindical de apenas 42 miembros opere como una oficina de colocación ilegal, con la complicidad de administraciones anteriores que les pasaron la factura.
El alcalde Alonso y su director de Hidrosistema no pueden alegar desconocimiento. Los antecedentes de Morales son públicos, y su reducida membresía contrasta con el poder de presión que ejerce sobre el organismo.
