

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- La agresión contra un comerciante con discapacidad por parte de un supervisor de Comercio del ayuntamiento volvió a exhibir el rostro más indolente de la administración que encabeza Juan Manuel Diez Francos. El caso —captado en video— no sólo muestra abuso de autoridad, sino una absoluta falta de sensibilidad institucional hacia quienes luchan por ganarse la vida de forma digna.
“Es molesto e indignante la forma en que están actuando”, reclamó Iván Cortés Gómez, presidente de la asociación civil Mira por mí, al referirse al vendedor de macetas al que un funcionario le arrebató un árbol como acto de amedrentamiento.
Cortés Gómez subrayó que, la víctima es una persona sorda, trabajadora constante y respetuosa del espacio público. Recriminó que ni el ayuntamiento ni el DIF Municipal —instancia obligada a proteger los derechos de las personas con discapacidad— hayan intervenido para sancionar el abuso.
“Independientemente de si tiene o no permiso de Comercio, es una persona con derechos. El acto no está justificado. No afecta a nadie y se gana la vida dignamente. Pero el ayuntamiento y el DIF no han hecho nada. Siempre dicen que no hay presupuesto, y créeme: para nuestro sector nunca hay presupuesto”, denunció.
La omisión, agregó, ya no es sólo institucional, sino moral: “Es una falta de respeto, de humanidad, de sentido común”.
El representante de Mira por mí hizo un llamado directo al alcalde: “Le recordamos que todavía está en funciones y que ponga orden, porque nosotros sí nos atrevemos a manifestarnos y cerrar calles, de manera pacífica, para que la autoridad resuelva”.
El video del abuso circula entre comerciantes, vecinos y colectivos, reforzando el reclamo de que el área de Comercio municipal —una vez más— actúa con prepotencia, violencia y sin protocolos de trato digno.
